Cara Sucia - Cereza

Este tinto fresco de Santa María de Oro, Rivadavia, nace de un antiguo parral de cereza  de 1940 y se vinifica en huevos de cemento, parte con orujos y parte sin orujos como si fuera un blanco. El resultado es un vino muy bebible, de taninos amables, buena acidez y buenos aromas que combinan frutas rojas como frutillas, rosas y hierbas secas.